Sistemas para talleres mecánicos
El sistema le avisa al cliente que le toca el service. Solo, y sin que nadie se acuerde.
Tiene los datos hace años. Lo que no tiene es algo que los use
Casi todos los talleres registran la fecha, el kilometraje y qué se le hizo a cada vehículo. Con eso alcanza para saber cuándo le toca el próximo service a cada cliente. Casi ninguno avisa.
Y no hace falta que el cliente informe nada: con dos visitas ya se sabe cuántos kilómetros hace por día ese vehículo, y el kilometraje de hoy se estima solo.
Todo lo que vence, no solo el aceite
El mismo motor sirve para la verificación técnica, la distribución, la rotación de neumáticos, la batería y hasta la recarga del matafuego, que vence al año y se la olvidan todos.
Cada aviso es un trabajo que entra sin publicidad.
La orden de trabajo, ordenada
Mano de obra con horas por un lado, repuestos con marca y código por otro. De ahí sale, sin trabajo extra, cuánto se facturó de mano de obra, qué repuesto se consume más y qué trabajo lleva más horas de las que se cobran.
Y la carga se valida: un kilometraje menor al anterior no entra.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sabe el sistema cuándo avisar?
Por kilometraje estimado y por tiempo, lo que ocurra primero. La regla la define el taller y se puede cambiar por tipo de vehículo.
¿Y si el cliente no contesta el aviso?
Se insiste tres veces y se para: antes de que le toque, a los siete días y cuando se pasó. No hay un cuarto mensaje.
¿Se puede traer el historial del sistema actual?
Sí. Se importa el historial completo por patente. Los errores de carga que aparecen se marcan para que el taller los revise.
Quince minutos para saber si sirve
Una reunión corta para entender qué frena su negocio. Sale una propuesta con el alcance escrito: qué entra, qué no entra y en cuánto tiempo. Si no hay nada que un sistema pueda resolver, se lo decimos.