Sistemas para consultorios
Turnos que no se pierden, recordatorios que bajan el ausentismo y una historia clínica ordenada.
El turno que no se confirma es una hora que no se cobra
El ausentismo no se arregla llamando más: se arregla recordando a tiempo y dejando confirmar con un toque. El sistema manda el recordatorio, toma la confirmación y, si el paciente no puede, libera el horario para que lo tome otro.
La agenda con la duración real de cada práctica
Una consulta de control y un estudio no ocupan lo mismo. La agenda conoce la duración de cada práctica y de cada profesional, así que los turnos entran donde entran de verdad.
Lo que ve cada uno
La recepción ve la agenda y los datos de contacto. El profesional ve la historia clínica de sus pacientes. La administración ve los números. El permiso por defecto es ninguno: cada rol se abre a propósito, y queda registrado quién vio qué.
Preguntas frecuentes
¿Los pacientes pueden sacar turno solos?
Sí, desde la web o por WhatsApp, dentro de los horarios y las reglas que define el consultorio.
¿Cómo se maneja la información sensible?
Con roles estrictos y registro de accesos: el permiso por defecto es ninguno y cada apertura queda asentada.
¿Sirve para varios profesionales?
Sí. Cada profesional tiene su agenda, sus prácticas y sus duraciones, y la recepción los ve a todos en una sola pantalla.
Quince minutos para saber si sirve
Una reunión corta para entender qué frena su negocio. Sale una propuesta con el alcance escrito: qué entra, qué no entra y en cuánto tiempo. Si no hay nada que un sistema pueda resolver, se lo decimos.